En el mes de San Valentín

3 febrero, 2014 Recomendados

El 14 de febrero es el día de San Valentín, o de los enamorados, como se lo llama comúnmente, por eso creo que la mejor manera de conmemorarlo es leyendo apasionadas historias de amor que nos colmen de emociones y nos hagan suspirar. En mi edición anterior de los Recomendados les hablé de la trilogía Crossfire de Sylvia Day. De esta prolífica escritora norteamericana me gustaría sugerirles otras dos novelas, esta vez de época (la trilogía Crossfire está ambientada en nuestro días): Siete años para pecar y Un extraño en mi cama.

Vamos con la primera. La historia me pareció tierna, dulce, atípica y original. Jessica es viuda, ya no tan joven. Alistair es menor que ella, rico y con la reputación de un mujeriego. Sin embargo, él guarda un secreto. Hace siete años que ama a Jessica. Ahora que ella está libre, hará lo imposible para poseerla. Nada será fácil en la sociedad pacata y llena de convencionalismos en la que les tocó conocerse.

Un extraño en mi cama es la historia de Isabel y de Gerard, dos nobles ingleses unidos en un matrimonio de conveniencia que ninguno tiene intenciones de arruinar enamorándose el uno del otro, hasta que un evento escandaloso los separa. Cuatro años más tarde, Gerard regresa, e Isabel no reconcilia la imagen de este hombre con la del muchacho despreocupado con el que se casó. Lo que más la desconcierta es que Gerard ha regresado dispuesto a conquistarla.

Sé que muchas de ustedes han leído la trilogía El jinete de Bronce, de Paullina Simons. De hecho, varias la leyeron porque fue lo primero que recomendé cuando comencé este ciclo tiempo atrás. En esa ocasión les dije que se trataba de la mejor novela que había leído en mi vida, y lo sostengo todavía. En aquella época era complicado conseguir los tres libros porque no se publicaban en Argentina, y había que comprarlos en España o en Estados Unidos. Pues por fin la editorial que tiene los derechos en castellano se decidió a publicar esta obra monumental en nuestro país. Los tres libros se titulan: El jinete de bronce, Tatiana y Alexander y El jardín de verano. Se publicaron en edición de bolsillo. ¡Que los disfruten tanto como yo!

Hace poco vi una película china que me conmovió. Se titula “Together” (“Juntos”, en inglés), y trata del amor de Cheng, un hombre pobre, sin educación, ni recursos, por su hijo Xiaochun, un virtuoso del violín. El sueño de Cheng es que el niño conquiste los teatros del mundo con su arte. No será fácil en un ambiente en donde, para conseguir un buen profesor, se necesitan contactos y mucho dinero. Pero el amor y la determinación de Cheng son dos fuerzas poderosas que incluso llegarán a oponerse a las estructuras chinas más firmes e impiadosas. La escena final, con el Concierto para violín de Tchaikovsky de fondo, es inolvidable.

“Together” fue dirigida por Cheng Kaige, y protagonizada por Liu Peiqi en el rol del padre, y el jovencísimo y gran violinista Tang Yun en el rol del hijo.

Y hablando de genios de la música, en esta edición de febrero culminamos con nuestro ciclo de las sinfonías del querido y admirado Beethoven. Llegamos a la Novena, desde mi punto de vista, la pieza musical más bella, perfecta y poderosa que ha compuesto un ser humano. Y sí, la tenía que crear Betho.

Dicen que trabajó de manera esporádica y durante varios años en esta sinfonía. El último movimiento, el más famoso, conocido como “coral”, ya que interviene un coro, no era parte de su esquema original. Él había previsto un final instrumental como el de cualquier composición de este género.

Sin embargo, cuando el poema “Oda a la alegría”, del gran escritor alemán Friedrich Schiller, llegó a sus manos (dicen que la hija de Schiller, Charlotte, se lo entregó), Beethoven decidió incorporarlo a su obra. Tuvo que esperar para hacerlo debido a que el poema aseguraba, en una época de castas y fuertes convencionalismos, que todos los hombres somos iguales. Una vez que explotó la revolución en Francia, hablar de la igualdad ya no era un delito, por lo que Beethoven se sintió libre para utilizarlo. Y surgió la Novena Sinfonía. No hay palabras para describirla. Solo resta oírla. Sentirán una fuerte emoción.

"”Sé"

− ”Florencia