El cine y la literatura

1 abril, 2013 Recomendados

No es tarea fácil convertir un excelente libro en una excelente película. Pocos lo logran, pero creo que en el caso de dos obras del genial Oscar Wilde el intento ha sido exitoso. Me refiero a La importancia de llamarse Ernesto y a Un marido ideal.

El título original en inglés de La importancia de llamarse Ernesto es The Importance of Being Earnest. Wilde quiso hacer un juego de palabras, ya que el nombre Ernest y la palabra earnest (serio, estricto, severo) se pronuncian de la misma manera. Esto se pierde en la traducción, pero he sabido de intentos de conservar este doble sentido llamando a la obra La importancia de ser Severo, aprovechando que en castellano tenemos este nombre. Como sea, esta obra de teatro, la última escrita por Wilde, es considerada una de las mejores de su repertorio. Y en el 2002, el director Oliver Parker la llevó con éxito al cine. El elenco es de primera: Colin Firth, Rupert Everett, Frances O ´Connor, Reese Witherspoon y Judi Dench. No se la pierdan, tanto sea en papel como en celuloide. Es una comedia de enredos exquisita.
En cuanto a Un marido ideal, también dirigida por Oliver Parker y protagonizada por Rupert Everett, Julianne Moore y Cate Blanchett entre otros, creo que Wilde quiso poner de manifiesto algunos valores bien conocidos en el mundo occidental y cristiano, pero fácilmente dejados de lado: no juzgues a los demás con ligereza y mira la viga en tu ojo antes que la paja que hay en el ajeno.

Siguiendo con el cine y la literatura, les confieso que me encantan las películas de acción, si bien debo admitir que no resulta fácil dar con una que equilibre una trama suculenta e inteligente con la justa cantidad de violencia, tiros y explosiones. Creo que la película Shooter, traducida al castellano como El disparador, nos ofrece una historia con la dosis justa de intriga y acción. Sin duda, es una de mis favoritas. También leí la novela en la cual está basado el film, cuyo título en inglés es Point of impact (Punto de impacto), del norteamericano Stephen Hunter. Entiendo que no ha sido traducida al castellano. Pero volvamos a la película. Es del 2007, y estuvo dirigida por Antoine Fuqua. Tanto Mark Wahlberg como Michael Peña, sus protagonistas, están soberbios en sus roles.

Para que estemos atentos: nuestra querida Susan Elizabeth Phillips acaba de publicar una nueva novela, The great escape (El gran escape), cuya protagonista ya conocemos del libro Llámame irresistible. Se trata de Lucy Jorik, la amiga de Meg que acaba de plantar en el altar a Ted Beaudine. Ahora es su turno para encontrar el verdadero amor. Me pregunto cuánto habrá que esperar la traducción antes de sumergirnos de nuevo en una de las chispeantes y divertidas historias de la SEP, como la conocemos sus seguidoras.

Aunque la literatura policial sueca ha brillado últimamente gracias a la trilogía Millennium, de Stieg Larsson, no nos olvidemos de otro grande también nacido en Estocolmo: Henning Mankell. Podemos empezar por conocer a su genial Kurt Wallander, el inspector de policía con una gran sensibilidad, en Asesinos sin rostro.
Por último, quería compartir con ustedes el video que mi querida lectora Anabela Fiorano realizó después de haber leído mi trilogía Caballo de Fuego. Me conmovió.

"Wilde quiso hacer un juego de palabras, ya que el nombre Ernest y la palabra earnest (serio, estricto, severo) se pronuncian de la misma manera."

− Florencia Bonelli