Compartiendo mis pasiones

25 noviembre, 2010 Recomendados

Me gustaría inaugurar esta sección de la página con dos de mis grandes pasiones: la lectura y la música. Bueno, comer es otra de mis grandes pasiones, como buena taurina que soy, pero la dejo para otra oportunidad.

Empecemos por los libros.

No hace falta que les diga cuánto amo leer, es para mí el mejor pasatiempo, el entretenimiento perfecto. Para los que no me conocen ni han leído nada acerca de mí, les cuento que fue un libro, El árabe, de la inglesa Edith Hull, el que me cambió la vida, porque a partir de su lectura, de las emociones que despertó en mí, de las ansiedades que me provocó, decidí dedicarme a escribir novelas y dejar de lado los números (soy contadora pública). Así que El árabe es mi primera recomendación. No es fácil conseguirlo porque no lo han reimpreso desde la última vez (en la década de los ochenta), pero lo he visto en ferias de libros usados.

Ahora bien, si me preguntan cuál es el libro que más me gustó, sin duda les diré: El jinete de bronce, de Paullina Simons. Es la mejor novela que leí en mi vida, así de simple. El jinete de bronce es la primera parte de una saga que continúa con Tatiana y Alexander y El jardín de verano. Es una historia ambientada en Leningrado (San Petesburgo), Rusia, durante la Segunda Guerra Mundial. En medio del horror que significó el sitio que Hitler le impuso a la ciudad de Leningrado, nació un amor que pudo con todo. Aquí pueden consultar más sobre Paullina y sus obras maestras. http://www.paullinasimons.com/

Otro de mis libros favoritos es Flores en la tormenta, de Laura Kinsale. Es una historia impactante, inteligente, original, ambientada en la época de la Regencia, en Inglaterra. De esta autora también recomiendo La sombra y la estrella. Después de leer La sombra y la estrella, decidí que no me iría de este mundo sin conocer Hawaii. Más sobre Laura en http://www.laurakinsale.com/

Robin Schone es una escritora de novelas romántico-eróticas a la que admiro. Sus libros El tutor, La mujer de Gabriel, Amantes del escándalo y tantos otros no tienen desperdicio. Sus historias rompen los moldes y nos sorprenden. La página de Robin es http://www.robinschone.com/

Me encantan las novelas de Shannon McKenna, contemporáneas, con personajes bien perfilados e historias de acción. La saga de los hermanos McCloud, que comienza con el libro Tras las puertas, es una de mis favoritas. Para saber más sobre Shannon y sus libros, pueden consultar aquí: http://www.shannonmckenna.com/

De Virginia Henley, de las primeras escritoras de novela romántica que leí, me impactaron El pirata y la pagana, El cuervo y la rosa y El halcón y la paloma. Virginia ha escrito muchísimos libros, no los he leído a todos, pero si quieren consultar otros títulos, pueden hacerlo aquí: http://www.virginiahenley.com/

Este año, 2010, he leído muchos libros fuera de mi género favorito, el de la romántica. Dos de ellos me han impactado muchísimo. Son: La vida entera, del escritor israelí David Grossman, y El museo de la inocencia, del turco Orhan Pamuk. Ambas son historias intensas que me tuvieron en suspenso hasta la última hoja.

Espero que, a través de estos libros, descubran la magia de la lectura. La poeta norteamericana Emily Dickinson afirmaba: “No hay mejor barco que un libro para viajar a tierras lejanas”. ¡Cuánta razón tenía!

Ahora pasemos a la música.

No podría vivir sin música. Apenas me levanto por la mañana, pongo música, generalmente, clásica. Escribo con música. Mientras escribo estas palabras, escucho la Zarabanda de la Suite para Clave n° 4 de Händel.

El libro que publicaré el año que viene (abril de 2011), Caballo de Fuego, está signado por la música, y he corroborado que cada una de las piezas y de los temas mencionados estén en Youtube así los lectores podrán escucharlos mientras leen la escena, porque nada en el arte tiene la fuerza de la música, y yo eché mano de esa fuerza para darle cuerpo a las descripciones y al momento.

Mi música favorita es la clásica, quizá porque puedo escribir y escucharla al mismo tiempo sin que me distraiga. Con otros géneros, no me pasa lo mismo.

Es mi opinión que el mejor compositor de todos los tiempos (tal vez en el futuro nazca alguno que lo supere o iguale) es Ludwig van Beethoven. Nadie como él para transmitir sentimientos a través de la música. Sus sinfonías, las nueve, son obras en donde, citando a Dante, han puesto mano el Cielo y la Tierra. Yo aprendí a amarlas y a entenderlas de la mano del maestro Marcelo Arce, cuando iba a sus clases de música en el Anfiteatro de Belgrano. ¡Qué lindo recuerdo!

Siguiendo en la línea de la música clásica, les recomiendo que escuchen la Suite n° 1 para Cello de Bach. Es increíble cómo un solo instrumento puede generar tanta belleza.

También amo a Mendelssohn, en especial a sus Sinfonías n° 3 y n° 4.

¡Y ni qué hablar de Tchaikovski! Que sufrió tanto en esta vida, como la mayoría de estos geniales creadores, y nos dejó piezas que sólo pudieron haber sido escritas con profundo amor y pasión. ¿Han escuchado la Overtura 1812? Una obra maestra. Y pensar que su Concierto para piano n° 1, cuyo tercer movimiento me emociona siempre, casi termina consumido por el fuego porque un “entendido” de la música le dijo a Tachikovsky que no servía. ¡Dios nos salve de los críticos!

Fuera del ámbito de la clásica, hay un compositor francés al que admiro especialmente. Su nombre es Jean Michel Jarre y compone música electrónica. ¡Me encanta su música! Y en esto coincido con el protagonista de mi próximo libro, Eliah Al-Saud. A él también le gusta mucho, en especial su disco Revolutions.

"Mi música favorita es la clásica, quizá porque puedo escribir y escucharla al mismo tiempo sin que me distraiga. Con otros géneros, no me pasa lo mismo."

− Florencia Bonelli