A los cuarenta y cinco igual que a los diez

3 octubre, 2016 Home, Recomendados

Días atrás vi la película “Heidi”, que se estrenó en los cines hace poco. Esta logradísima coproducción suizo-alemana, dirigida por Alain Gsponer, está protagonizada por Anuk Steffen en el rol de Heidi y por uno de mis actores favoritos, el genial Bruno Ganz en el personaje del abuelo.

¡La disfruté muchísimo! La disfruté a los cuarenta y cinco años tanto como disfrutaba la serie de dibujos animados a los diez.

Aparte de recomendarles la película (y la serie de dibujos animados de los setenta, obvio), vuelvo a sugerirles como hice en marzo de 2012 que lean el libro en el cual está basada, del mismo nombre y escrito por la suiza Johanna Spyri. Es de los recuerdos felices de mi infancia; me encantó, tanto que mi papá me compró otros libros de ella. Ya les conté que me gustó especialmente uno de cuentos titulado Jörli. Cada historia me cautivó y me acuerdo bien de un personaje, una maestra llamada Francesca. Me enamoré del nombre, nunca lo olvidé, y años más tarde bauticé a mi primera protagonista Francesca De Gecco en honor a ella.

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Me sorprendió la novela El descubrimiento de las brujas, de Deborah Harkness, pues si bien no tengo problema de leer cualquier género literario, el paranormal no me atrae particularmente. Pero esta historia de brujas y vampiros me cautivó.

Su protagonista, Diana Bishop, es una bruja perteneciente a una antiquísima familia de poderosas brujas que no acepta su naturaleza y se niega a usar el poder que conlleva.

Historiadora de profesión, Diana conoce al vampiro Matthew Clairmont en la Biblioteca Bodleiana de Oxford mientras realiza una investigación que podría costarle la vida.

Diana, que desde pequeña sabe que debe mantenerse lejos de los vampiros, criaturas crueles y poco confiables, siente una atracción por él que no puede controlar. Matthew, por su parte, trata de luchar contra la atracción que la bruja Bishop ejerce sobre él, sin resultado, y eso que sabe que una relación entre las dos especies está prohibida.

La historia de Diana y Matthew los mantendrá atrapados, pero además de elogiar la trama, quisiera destacar los conocimientos históricos de la autora. Sutilmente irá mencionando hechos de la Historia que despertará en ustedes las ganas de investigar.

Les aclaro que El descubrimiento de las brujas es la primera novela de una trilogía titulada All souls. La segunda y tercera partes se titulan respectivamente La Sombra de la noche y El libro de la vida. Una buena noticia es que ya están publicadas. Y otra buena noticia es que parece ser que están planeando hacer la película.

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Por último les recomiendo un libro duro y fuerte, escrito por un gran autor argentino, Pablo Ramos. Se titula Hasta que puedas quererte solo. En esta crónica de su vida, el autor nos relata el infierno por el que atraviesa día a día quien vive esclavo de las adicciones. Conocí a Pablo, una persona alegre, simpática y humana, el pasado mes de agosto en un cóctel con libreros que organizó la editorial que nos publica. En esa oportunidad, él leyó un párrafo de su historia y consiguió conmover a los que asistíamos al evento. Y me di cuenta de que su libro no serviría sólo a quienes transitan el mundo caótico y destructivo de las drogas y del alcohol sino a aquellos que no sufrimos ese flagelo, para comprender a nuestros hermanos que lo padecen y volvernos más compasivos.

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Cierro esta edición de mis Recomendados con una frase de nuestro genial Jorge Luis Borges (cortesía de mi querida lectora Mónica Lomónaco):

De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación.

"...su libro no serviría sólo a quienes transitan el mundo caótico y destructivo de las drogas y del alcohol sino a aquellos que no sufrimos ese flagelo."

− Florencia Bonelli